domingo, 28 de junio de 2009

Insomnio

3 AM

Vino chileno barato

Película mala en la TV


El desespero por dormir y no poder es tan grande que en cualquier momento me doy un cabezazo con la pared. Prefiero la inconsciencia a este estado mental de alerta. 


Tomemos en cuenta que me da por pensar cuando no puedo dormir. Reflexionar en el bien y en el mal, en el lado oscuro de la fuerza, en las horas muertas de tu vida. Y para ser sinceros, no me gusta pensar. Prefiero dormir, pero como no puedo dormir. Pues estoy jodida. Jodida estoy, pues. 


Las noches de Caracas son las más solitarias. Es un pueblo forajido, que entra en anomia a partir de las 10PM (yo creo incluso que antes). Sólo faltan las bolas de pajas rodando para creerse por completo que estás en una película de vaquero. Esas sin ley, con maniqueísmos puros. O eres bueno o eres malo. No puedes ser intermedio. Pensándolo bien, si nuestro mundo no fuera tan complejo. Si viviéramos como esas ficticias películas, nuestras vidas no fueran tan complicadas. Esto de estar decidiendo entre el bien y el mal es patético. Además de la constante disyuntiva de saber qué es bueno y qué es malo. 


Un mundo simple, con opciones escasas, con un guion previamente elaborado. Con una escaleta perfecta que no te permita irte por el camino que no debe ser. Un actor que sabe con plena seguridad qué pasará. Que brincará cuando venga el malo de la sierra a matarlo, que llorará en búsqueda de su amor perdido, que reirá por la felicidad mentirosa del momento. Pura emoción sin tener voluntad de lo que harás. 


Pero bueno, eso no pasará así lo escriba en un piche blog que trata de ser mío, pero no llega a serlo. 


La noche es joven, el insomnio apenas comienza. Tengo la mitad de una botella barata y asquerosa de vino y aproximadamente 100 canales con bazofia televisiva. Para adormilar mis pensamientos, para matar mis esperanzas y tranquilizar los pesares. 


Espero el amanecer, allá vamos. 

miércoles, 24 de junio de 2009

Verde

Verde es una expresión que se utiliza para describir estados de ánimos de exasperación, impaciencia y furia.

* Verde me tiene la ignorancia de aquel que no ve más allá de sus quince y últimos, de su tomadera de caña y de los fines de semana.

* Estoy verde por pensar en lo mucho que puedo hacer si me lo propongo, pero en las pocas ganas que me da de seguir.

* Verde estoy, sin esperanza por este país que olvidadizos y de conformistas.

* Verde, por los que escupen en la calle.

* Verde, por los que se comen la luz del semáforo.

* Verde, porque creen que las señales de tránsito son adornos en la ciudad.

* Verde, por los que no hacen la cola en el Metro en la mañana y pasan por encima del otro.

* Verde por los indecisos, por los que se callan ante las injusticias, por los que no creen en la verdadera política. Esa que nos hace ciudadanos y mejora nuestra calidad de vida.

* Verde me tienen la mayoría de los funcionarios del Estado que atropellan al otro como si tuvieran inmunidad e impunidad vitalicia.

* Verde porque estoy desesperanzada.

* Verde por no creer en un futuro “bonito” en mi patria.

* Verde porque estoy comenzando a pensar que prefieron ser una ciudadana de segunda en cualquier ciudad del mundo a ser venezolana y ni siquiera tener estado de derecho en mi tierra.

* Verde por los cientos de cuerpos que yacen en las morgues venezolanas, en las familias rotas y afligidas en los seres que dejaron de existir por la mano impune de la violencia.

* Verde por el futuro mediocre que tendrán los niños más desfavorecidos de este país, sin una escuela digna que los oriente por el camino del conocimiento que es el mismo del éxito.

* Verde porque los políticos de hoy sólo buscan alargar la existencia de su podredumbre de gestión ideologizando a los más pequeños en vez de garantizarles una mejor infraestructura, alimentación y programas escolares.

* Estoy verde de aquellos que critican la cuarta pero que no hacen el mínimo esfuerzo por mejorar esta quinta.

* Y más verde me ponen, aquellos que me subestiman por ser joven, que me creen inocente o sin conocimiento. Yo no viví hace treinta años, pero estudio, leo y me informo.

* Verde me tienen aquellos que dicen que no se nada de la vida. Aunque mi vida sea corta puedo analizar e investigar. Vivo en la calle y sé en dónde estoy.

* Me tienen verde los que esconden las caras, los que se callan sus opiniones, los que viven con miedo.

* En fin, verde, verde me siento y precisamente no es de esperanza.

* Verde de que no me entiendan.

* Verde de estar todo el tiempo verde.

* De que los días pasen y esto siga poniéndose verde.

* Verde, verde, nauseabundo y podrido está mi entorno.

* Y más verde me pongo, porque me siento impotente.

* Ahora entiendes que casi todo me tiene verde.

* Hasta tú me tienes verde.

Adiós.