miércoles, 25 de noviembre de 2009

Canción de recuperación Nº1

Canción sin emoción
Alejandro Sanz

sábado, 21 de noviembre de 2009

Canción de despecho Nº 1

Me voy
Julieta Venegas


Porque no supiste entender a mi corazón
lo que había en él.
porque no tuviste el valor de ver quién soy
porque no escuchas lo que está tan cerca de ti,
sólo el ruido de afuera, y yo
que estoy a un lado desaparezco para ti.

No voy a llorar y decir
que no merezco esto
porque es probable que lo merezco,
pero no lo quiero,
por eso me voy
¡qué lástima!, pero adiós
me despido de ti.

Porque sé,
que me espera algo mejor
alguien que sepa darme amor
de ese que endulza la sal
y hace que salga el sol.

Yo que pensé,
que nunca me iría de ti,
que es amor
del bueno de toda la vida,
pero hoy entendí que no hay suficiente para los dos.

No voy a llorar y decir
que no merezco esto porque,
es probable que lo merezco
pero no lo quiero, por eso me voy
¡qué lástima!, pero adios
me despido de ti.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Muerte súbita

“Cuídate de manipulaciones”, dijo la bruja, y la chica no le prestó mucha atención. Observaba la boca de la adivinadora. Sus delgados labios que servían de antesala a una cueva misteriosa llena de caries y podredumbre.

“Cuídate de manipulaciones”, se decía ahora la chica mientras miraba una foto. La imagen estaba desgastada, raída y descolorida —así como su amor—. En la fotografía su chico danzaba alegre con esa desvergonzada del cono sur.

—¡Qué se cree esta descarada! ¡Que porque su país tiene el mayor producto interno bruto de toda la región va a venir a sandunguearse a mi chico!—comentaba para sí la chica.

No obstante, lo que más coraje le causaba era la pleitesía, el gozo y la felicidad con la que bailaba su chico. Nunca había estado así con ella. Tantas zapatillas intactas, él nunca quería bailar. Y ahí estaba, totalmente risueño con una completa extraña.

La chica decidió seguir su impulso —origen de sus más grandes felicidades y de sus peores desdichas—. Todo debía acabar esa misma noche. Un final abrupto, crudo, tajante, repentino. Muerte súbita. Desaparecer, no saber nunca más de él. En una noche, su chico ya no sería su chico. Ya no le pertenecería. Acabar con todo, destrozarlo, como si nunca hubiera existido.

“Cuídate de manipulaciones”, se decía nuevamente a sí misma. Pero ¿cuáles?

Todo dejará de existir.
No existió nunca un baile,
No existió nunca una fiesta,
No existió nunca una foto,
No existió nunca una larguirucha sureña,
Mucho menos un chico,
Mucho menos un amor,
Mucho menos un "juntos por siempre",
Nunca existió una manipulación.
Todo dejó de existir.