sábado, 29 de enero de 2011

Sopa de letras constitucional

Mapa de la Constitución Nacional de Venezuela en palabras claves.
Wordle es divertidísmo.

viernes, 28 de enero de 2011

Consejo común para aprendices de escritores

Consejo barato, común, trillado e inagotable. Decirle a alguien que quiere entrar en el oficio de la escritura que cuando sienta fuertes emociones (entiéndase del más extremo miedo, felicidad, pesadumbre, ira, soledad... y usted sigue poniendo sustantivos acá) descargue todo su ser en las letras. Escríba, escríba en pleno arrebato de emoción.

La cuestión es que cuando uno siente estas terribles emociones lo menos que le place es sentarse a escribir. EVIDENTE, MÁS QUE OBVIO.

Confieso que no lo había practico. Confieso otra vez que estoy comenzando a practicarlo. Confieso nuevamente que no me gusta experimentar fuertes emociones. Confieso una vez más que al parecer sufro de fuertes emociones con frecuencia. Confieso además que no estoy aplicando esta idea de escribir al pie de la letra (pues he dejado más de un escrito por culpa de los ataques de emoción). Y aquí entre nosotros, a modo de confesión, creo que el consejo más común y trillado del mundo literario no está funcionando conmigo.

Mira que con esto no me he convertido en Hemingway, Salinger o Kundera.

#Hedicho

jueves, 20 de enero de 2011

Maicol no sabe escribir y es feliz

"Ola chamita. Vaja pa darte lo tullo. Are q nunk t olbides de mi"
SMS enviado

Maicol espera en una esquina de Caracas. No importa el lugar, sólo espera por su damisela. Restaurado al estilo Robocop, luego de un accidente de tránsito que casi lo pone a cagar en bolsa (Pues sí, porque cuando se te rompen todas las tripas, no hay manera que te toda esa mierda las vuelvan a poner en la cavidad dónde estaban).

Maicol está jodido, felizmente jodido, divinamente jodido.

Lo único que tiene de anglosajón es la pronunciación de su nombre. A decir verdad, uno nace jugando a la lotería, tentando a la suerte y pidiendo a los santos para que escriba correctamente tu nombre el idiota de turno que trabaja en el registro civil. La originalidad y la inventiva hace difícil el oficio. Tus primeros días de nacido y ya te topas con la cojonuda burocracia. Un hijo de puta que te jode, tu primera cachetada de oficina.

Y lo que te queda es seguir bebiendo cerveza los fines de semana, ver la temporada de béisbol de octubre a enero cada año y esperar en una esquina para manosear unas tetas de una treceañera, una novata ávida de marcar kilometraje en su cuerpo, de tener experiencias sexuales que se tornen enfermizas.

La vida es feliz para Maicol, y eso es de lo que se trata esta cochina vida. Realmente no le interesa escribir sin errores ortográficos en su Blackberry Torch 9800 Slider.

La felicidad es una vaina seria, qué viva la ignorancia.