jueves, 20 de enero de 2011

Maicol no sabe escribir y es feliz

"Ola chamita. Vaja pa darte lo tullo. Are q nunk t olbides de mi"
SMS enviado

Maicol espera en una esquina de Caracas. No importa el lugar, sólo espera por su damisela. Restaurado al estilo Robocop, luego de un accidente de tránsito que casi lo pone a cagar en bolsa (Pues sí, porque cuando se te rompen todas las tripas, no hay manera que te toda esa mierda las vuelvan a poner en la cavidad dónde estaban).

Maicol está jodido, felizmente jodido, divinamente jodido.

Lo único que tiene de anglosajón es la pronunciación de su nombre. A decir verdad, uno nace jugando a la lotería, tentando a la suerte y pidiendo a los santos para que escriba correctamente tu nombre el idiota de turno que trabaja en el registro civil. La originalidad y la inventiva hace difícil el oficio. Tus primeros días de nacido y ya te topas con la cojonuda burocracia. Un hijo de puta que te jode, tu primera cachetada de oficina.

Y lo que te queda es seguir bebiendo cerveza los fines de semana, ver la temporada de béisbol de octubre a enero cada año y esperar en una esquina para manosear unas tetas de una treceañera, una novata ávida de marcar kilometraje en su cuerpo, de tener experiencias sexuales que se tornen enfermizas.

La vida es feliz para Maicol, y eso es de lo que se trata esta cochina vida. Realmente no le interesa escribir sin errores ortográficos en su Blackberry Torch 9800 Slider.

La felicidad es una vaina seria, qué viva la ignorancia.

2 comentarios:

RF dijo...

"Tu primera cachetada de oficina"... Dios esa frase va para mi cuaderno de genialidades ajenas. Excelente entrada!

Nadia Goncalves dijo...

Imagino que RF es Rebeca Fernández, pero podría echar a volar mi imaginación y diré que quien me escribió el comentario se llama Rebelde Fiera o ¿Renovada Felicidad? Lo único que sé es que me regalaste una sonrisa y una palmadita en la espalda de apoyo. Desde lejos me animas a seguir escribiendo. Gracias.