lunes, 22 de agosto de 2011

30 días, 30 libros. Día 1. Uno que leyó de una sentada

Con una frase de aliento, con un "Sí se puede", decidí abordar el proyecto de recomendar 30 libros que haya leído en 30 días.

Me invitó mi amiga Naky y me animé. Me aventuré con un par de emociones encontradas: entusiasmo extremo aderezado de un poquito de cague (miedo). "¿Yo he leído más de 30 libros en mi vida?" Y comencé a enumerar los que apenas recuerdo. Al rato, aburrida por la actividad mental que implicaba, me obstiné y me dije a mí misma: "¿Qué pasa, chica? ¿Quién dijo miedo? Vamos pa' allá".

Y heme aquí escribiendo para ustedes (si es que tengo lectores, comienzo a pensar que me leen sólo mis compañeras de trabajo porque les mando los enlaces). Y como lema de Alcohólicos Anónimos comencemos el viaje "un día a la vez".

Día 1. Uno que leyó de una sentada

A todo el mundo le encanta las actividades grupales. Y es casi seguro que alguna vez en tu vida leíste un libro en voz alta con algún noviecito de bachillerato. La grama, el mantel, la cestica, el jardín, la tarde para los enamorados y el libro, la historia transcurriendo a medida de que en los labios nacen las palabras. Una historia paralela, una historia que vive nace y muere en nuestro lenguaje.

Y así como la gente inventa excusas de lecturas grupales para estar en eso, en un grupo, surgieron los clubes de lectura. Confieso que he estado en varios y con varios miembros y sólo hemos llegado a máximo 5 sesiones de discusión. Luego se disuelven, mueren, lentamente, con todos aquellos personajes que no pudieron nacer por nuestras perezas.

Así surge mi primer libro, tras la excusa de beber vino y hablar estupideces intensas formé parte de un club de lectura. ¿La primera asignación? El extranjero de Albert Camus. Y a un día de la discusión no había leído nada. Así que decidí bajar ilegalmente el libro, imprimirlo en hojas de reciclajes (yo trato de ser ecológica) y me senté a leer y a leer. Me gustó, no fue mi favorito, pero por lo menos tuve algo de qué hablar en la reunión. Algunas ideas sueltas del libro:
  • El protagonista es un desadaptado, yo siento una entrañable cercanía por los desadaptados.
  • Fue mi primer acercamiento con Camus. Súper existencialista, me gustan los existencialistas. Así que en esa también ganamos ambos.
  • El sol, el sol. Todo fue culpa del sol. Por eso leí el libro. (Comentario chistoso para los que leyeron el libro).
Datos y opiniones sobre el libro







El Extranjero (1942)
Autor: Albert Camus
Fácil de conseguir, fácil de leer, fácil de olvidar.
No es uno de mis favoritos.

Buena Frase de El Extranjero
  • El cielo estaba lleno de sol.
  • Todo esto, el sol, el olor del cuero y del estiércol del coche, el del barniz y el del incienso y la fatiga de una noche de insomnio, me turbaba la mirada y las ideas.
Recomendación de Nadia: Léete ese libro como yo, de un solo guamazo, de un sólo carajazo. Es corto y si se lee de una vez se percibe mejor la psicología del protagonista. No apto para asesinos en serie ni psicópatas sin emocionalidad.

Más información en Wikipedia.

2 comentarios:

Agnes dijo...

A mi también me gustan los existencialistas :)

Nadia Goncalves dijo...

Son encantadores los existencialistas, aunque intensos. Además de no tener nada seguro con ellos, ni siquiera nuestra propia existencia.